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Beneficiarios del proyecto




El diagnóstico del trastorno del espectro autista (TEA) es una tarea difícil, porque no existen pruebas médicas más específicas, como los análisis de sangre, que diagnostiquen estos trastornos y para ello los médicos evalúan la conducta del niño y su desarrollo. Sin embargo una de las pautas de recuperación de este colectivo, entre muchas, es la intervención temprana que permitiría acortar el período de aceptación del diagnóstico por parte de los padres.

Es importante tener la posibilidad de realizar un diagnóstico precoz desde las consultas de atención primaria que, desde nuestro punto de vista, sería muy beneficioso a la larga. Así como el desarrollo de nuevos métodos para aumentar el acceso a servicios de diagnóstico y de intervención temprana a las personas de escasos recursos.

La población canaria cuenta cada vez con más personas (1 caso por cada 22 personas de 6 y más años), con discapacidad de Comunicación, Aprendizaje (aplicación de conocimientos y desarrollo de tareas) e interacciones y relaciones personales que padecen este trastorno (INE, Encuesta de Discapacidad, Autonomía y Situaciones de Dependencia 2008) y que en la mayoría de los casos no es diagnosticado hasta que alcanzan la edad escolar. Este retraso significa que hay niños con TEA que no reciben la ayuda que necesitan.

En la isla de Tenerife contamos con la Asociación de Padres de niños con Autismo de Tenerife (APANATE) entre muchas otras, en el que se atiende a más de un centenar de personas con algún trastorno del espectro autista y de todas las edades. El más pequeño tiene dos años y el mayor, 42. Cada semana, la asociación evalúa un posible caso de TEA en personas que ya llegan de todo el Archipiélago en tal volumen, que hay una lista de espera que crece de forma proporcional a los casos positivos para acceder a los servicios y recursos que ofrece la asociación. Tenemos dos llamadas a la semana para diagnóstico y el 90 por ciento de los casos que llegan son positivos, por lo que es frustrante explicar a las familias la necesidad de un diagnóstico precoz para intervenir tempranamente y no podérselo ofrecer", explica Ruiman Tendero director técnico de APANATE.

Éste proyecto es un estudio pionero en Canarias que puede aportar una información muy valiosa de cara al tratamiento futuro de las personas con TEA.